martes, 18 de abril de 2017



El propósito de este blogger es informar a la población con diversidad funcional que se encuentran en la etapa de la adolescencia y la juventud sobre los diferentes tópicos y temáticas concernientes a la vivencia de su sexualidad.




Taller de Sexualidad y Diversidad Funcional





RELEVANCIA DE LOS TERMINOS SEXUALIDAD Y DIVERSIDAD FUNCIONAL


¿Que es sexualidad?


Segùn la UNESCO la sexualidad es un aspecto fundamental de la vida humana, con dimensiones físicas, sicológicas, espirituales, sociales, económicas, políticas y culturales.

• No es posible entender la sexualidad sin referencia al género.

• La diversidad es una característica fundamental de la sexualidad.

• Las normas que rigen el comportamiento sexual varían drásticamente entre y dentro de las culturas. Ciertos comportamientos se consideran aceptables y deseables mientras que otros se consideran inaceptables. Esto no signi ca que estos comportamientos no ocurran o que deberían ser excluidos del debate en el contexto de la educación en sexualidad.



Foto tomada de https://previews.123rf.com/images/jackf/jackf1502/jackf150201596/36799161-Handsome-Mann-und-seine-Freundin-Behinderte-im-Rollstuhl-mit-Gespr-ch-Lizenzfreie-Bilder.jpg

Muy pocas personas jóvenes reciben una preparación adecuada para su vida sexual. Esta situación los hace potencialmente vulnerables ante la coerción, el abuso y la explotación sexual, el embarazo no plani cado y las infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH. Por otra parte, son muchas las personas jóvenes que llegan a la adultez con mensajes contradictorios y confusos sobre el género y la sexualidad. Esto se ve exacerbado por sentimientos de vergüenza y actitudes de silencio y desaprobación por parte de personas adultas (padres, madres y docentes) ante la posibilidad de abrir una discusión sobre temas sexuales, precisamente cuando se hace más necesaria. Existen muchos lugares en el mundo donde las personas jóvenes alcanzan su madurez e inician su actividad sexual en una edad cada vez más temprana. Asimismo, muchas personas jóvenes han optado por postergar algunos años el matrimonio prolongando de esa forma el período de tiempo comprendido entre el inicio de su actividad sexual y la formalización de sus relaciones de pareja. La importancia de entregar a las personas jóvenes conocimientos y habilidades que les permitan hacer elecciones responsables en sus vidas es un tema de creciente preocupación en todos los países, particularmente en un contexto de alta exposición a materiales sexualmente explícitos que Internet y otros medios hacen posible. En la actualidad se advierte la urgente necesidad de estrechar la brecha de conocimientos sobre el VIH entre las personas de 15 a 24 años, teniendo en cuenta que el 60% de este grupo etáreo no es capaz de identi car correctamente las formas de prevenir la transmisión del VIH (ONUSIDA, 2008). Un número cada vez mayor de países, entre ellos China, Kenya, Líbano, Nigeria y Vietnam, ha implementado o ampliando programas de educación en sexualidad,1 una tendencia corroborada por las autoridades de educación y salud de países latinoamericanos y caribeños a través de la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” celebrada en julio de 2008. Estos esfuerzos reconocen el hecho que todas las personas jóvenes necesitan recibir educación en sexualidad y que algunas de ellas son más vulnerables que otras a contraer infecciones por VIH. Esto es particularmente aplicable a las mujeres adolescentes que debieron contraer matrimonio cuando aún eran niñas, a las personas jóvenes sexualmente activas y a quienes viven con alguna discapacidad. Una educación en sexualidad efectiva puede entregar a las personas jóvenes información culturalmente relevante, cientí camente rigurosa y apropiada a la edad del estudiante. Ésta debe incluir oportunidades estructuradas que les permitan explorar sus valores y actitudes, poniendo en práctica competencias esenciales para la toma de decisiones para elegir con fundamento la forma que desea conducir su vida sexual. Una educación efectiva en sexualidad representa un elemento vital en la prevención del VIH siendo esencial para el cumplimiento de las metas de acceso universal a la salud reproductiva y a la prevención, tratamiento, cuidado y apoyo ante el VIH (ONUSIDA, 2006). Si bien no es realista esperar que un programa educativo logre por sí solo erradicar los riesgos que plantea el VIH y otras ITS, el embarazo no plani cado y la actividad sexual coercitiva o el abuso sexual, un programa adecuadamente diseñado e implementado puede contribuir a reducir algunos de estos riesgos y vulnerabilidades fundamentales. Una educación efectiva en sexualidad es importante dado el impacto que tienen los valores culturales.



Foto tomada de https://ogaraycochea.files.wordpress.com/2015/01/matrimonio-sindrome-down.jpg

Un programa efectivo de Educaciòn Sexual debe contener lo siguiente:

 reducir la información incorrecta.

• aumentar el conocimiento y manejo de información correcta.

•Consolidar valores y actitudes positivas.

• fortalecer las competencias necesarias para tomar decisiones fundamentadas y la capacidad de actuar en función de ellas.

• mejorar las percepciones acerca de los grupos de pares y las normas sociales.

• aumentar y mejorar la comunicación con padres, madres y otros adultos de con anza.

Asimismo, recientes estudios de investigación demuestran que los programas que comparten ciertas características clave pueden contribuir a:

• abstenerse de la actividad sexual o retardar su inicio.

• reducir la frecuencia de actividad sexual sin protección.

• reducir el número de parejas sexuales; y fomentar el uso de métodos de protección contra el embarazo y las ITS durante el acto sexual.

El entorno escolar ofrece una importante oportunidad para impartir educación en sexualidad a un gran número de jóvenes, antes del inicio de su vida sexual activa, así como hacerlo a través de una estructura adecuada.

Los programas de educación en sexualidad suelen incluir varios objetivos que se refuerzan mutuamente:

• enriquecer el conocimiento y la comprensión.

• explicar y aclarar sentimientos, valores y actitudes.

• desarrollar o fortalecer competencias; y fomentar y sustentar un comportamiento orientado a la reducción del riesgo.

¿Que es Diversidad Funcional?


Diversidad funcional es un término alternativo al de discapacidad que ha comenzado a utilizarse por iniciativa de los propios afectados, y pretende sustituir a otros cuya semántica puede considerarse peyorativa, tales como "discapacidad" o "minusvalía". Se trata de un cambio hacia una terminología no negativa sobre la diversidad funcional. El término fue propuesto en el Foro de Vida Independiente, en enero de 2005.


Foto tomada de psicgracielahernandez.files.wordpress.com/2016/01/i.png?w=611

A lo largo del tiempo pueden distinguirse tres maneras o modelos de trato social a personas con diversidad funcional, modelos que coexisten en mayor o menor medida en el presente. Un primer modelo, que se podría denominar de prescindencia, en el que se supone que las causas que dan origen a la diversidad funcional tienen un motivo religioso, y en el que las personas con este tipo de diferencias se consideran innecesarias por diferentes razones: porque se estima que no contribuyen a las necesidades de la comunidad, porque albergan mensajes diabólicos, porque son la consecuencia del enojo de los dioses, o que -por lo desgraciadas-, sus vidas no merecen la pena ser vividas. Como consecuencia de estas premisas, la sociedad decide prescindir de las mujeres y hombres con diversidad funcional, ya sea a través de la aplicación de políticas eugenésicas, o ya sea situándolas en el espacio destinado para los anormales y las clases pobres, con un denominador común marcado por la dependencia y el sometimiento, en el que asimismo son tratadas como objeto de caridad y sujetos de asistencia. El segundo modelo es el denominado rehabilitador. Desde su filosofía se considera que las causas que originan la diversidad funcional no son religiosas, sino científicas. Desde este modelo las personas con diversidad funcional ya no son considerados inútiles o innecesarias, siempre que sean rehabilitados. Es por ello que el fin primordial que se persigue desde este modelo es normalizar a las mujeres y hombres que son diferentes, aunque ello implique forzar a la desaparición o el ocultamiento de la diferencia que representa la diversidad funcional. Es imprescindible rehabilitar a la personas y el éxito se valora según la cantidad de destrezas y habilidades que logre adquirir el individuo. El tercer modelo, denominado social, es aquel que considera que las causas que originan la diversidad funcional no son ni religiosas, ni científicas, sino que son sociales; y que las personas con diversidad funcional pueden contribuir a la comunidad en igual medida que el resto de mujeres y hombres sin diversidad funcional, pero siempre desde la valoración y el respeto de su condición de personas diferentes. Este modelo se encuentra íntimamente relacionado con la incorporación de ciertos valores intrínsecos a los derechos humanos, y aspira a potenciar el respeto por la dignidad humana, la igualdad y la libertad personal, propiciando la inclusión social, y sentándose sobre la base de determinados principios: vida independiente, no discriminación, accesibilidad universal, normalización del entorno y diálogo civil, entre otros. El modelo parte de la premisa de que la diversidad funcional es una construcción y un modo de opresión social, y el resultado de una sociedad que no considera ni tiene presente a las mujeres y hombres con diversidad funcional. Asimismo, reivindica la autonomía de la persona con diversidad funcional para decidir respecto de su propia vida, y para ello se centra en la eliminación de cualquier tipo de barrera, a los fines de brindar una adecuada equiparación de oportunidades.


Romañach, J., & Lobato, M. (2005). Diversidad funcional, nuevo término para la lucha por la dignidad en la diversidad del ser humano. Foro de vida independiente5, 1-8.

  


El propósito de este blogger es informar a la población con diversidad funcional que se encuentran en la etapa de la adolescencia y la...